Me gustaría añadir algo en cuanto a la etimología. Siguiendo la analogía de toro/torero, pan/panadero, cosecha/cosechero (etc.), ¿por qué cenicero o ceniceros no podría ser, en la antigüedad por lo menos, el que hacía ceniza o el lugar donde se produce ceniza como fuese el caso de un alfar en el cual se fabricaban productos de barro. Esta industria está bien documentada en la antigüedad y felizmente he encontrado un artículo que en breve trata este caso en la toponímia de España septentrional. Es una cita larga pero creo que ilumina más el origen antiguo del topónimo riojano que dió principio a nuestro apellido.
Cenicienta, La: Formas documentales y localización: La Cinecienta (AC29). Cenicienta (Coca, 174). Se recuerda como un paraje entre la carretera de Zamora y el cº que, desde Valdoñegas de Arriba, subía al monte de Huelmos.
Es aplicable a este topn. lo reseñado con respecto a El Cenizal.
Cenizal, El: Formas documentales y localización: Zenizal, El (Coca, 89; CME-ecl; CME-seg). Se trata en su mayoría de tierras de segunda, para trigo, enclavadas al norte del cº de la Aceña, entre el Prado de Martibáñez y Los Cerezos. Correspondencias toponímicas e interpretación: No necesariamente es metafórico (terreno de color de ceniza) sino que puede y suele ser literal (lugar con alto contenido en ceniza, por razones arqueológicas). Sanz Alonso menciona un topn. Cenizal (p. 160) en Santovenia (Valladolid): "hubo una fábrica de cerámica tosca, usada ya por los romanos". Durante la excavación de una zona denominada El Cenizal se constató la existencia de un yacimiento vacceo (Escudero Navarro, 1995). Análogamente, Morala (1989) describe en la toponimía de Los Oteros, León, un lugar llamado Los Ceniceros (p. 143) ‘lugar abundante en ceniza’, adscribiéndole valor arqueológico: "parece posible que en este lugar existiera algún tipo de horno del que procedería la gran cantidad de ceniza aquí acumulada". Angoso García (1985) describe el asentamiento rural romano de El Cenizal (Sanmorales, Sca.) y señala la presencia en el suelo de grandes manchas de color gris-ceniza, que cabe interpretar como huella arqueológica del citado yacimiento. En el concejo de Llanera, Asturias, hay una aldea llamada Cenizal. Compárense El Cenicero (Cañizal; MTN 426-II); idéntico topn. en Aldeatejada (MTN 478-III). El topn. y apellido Cisneros en Burgos es interpretado como derivado de Ceniceros por Gonzalo Martínez Díaz. "Muy documentado en los diplomas de Sahagún, desde el siglo Xl, con los nombres o grafías de Cinisarios, Ciniseros... En la colección diplomática de Fernando lll, año 1221, aparece Castroçisneros y también Castrum Cisneros en 1229. En la etimología del latín medieval está cinisa, ‘ceniza’ que deriva del latín clasico cinis -eris." Nieto Ballester (1997) recoge también los topns. Cenicero (Rioja) y Cenizales (Magallón, Zaragoza). Topns. en Portugal: Cinzas, Cinzeira (DOE); en Cataluña, los abundantes Cendrosa, Cenrosa. El tipo toponímico Montsonís, Montcenís responde a un étimo mons cĭnĭsius ‘monte de color ceniciento’ (OC, voz Montsonís). El que los lugares con acumulación de ceniza sean vestigio de focos de residencia o propiedad queda refrendado en Vizcaya por las llamadas piedras cenizales, situadas en el centro geométrico de los pastos de monte. Cada sel o pastizal quedaba singularizado por una piedra a cuyo alrededor pastaba el ganado: en esa piedra, emblema de la propiedad, se hacía desde tiempo inmemorial fuego. Vid. Leal (1991), quien cita a Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, en su libro de 1736, Máquinas hidráulicas y govierno de árvoles y montes en Vizcaya [5].
Cenizal, El: Formas documentales y localización: Zenizal, El (Coca, 89; CME-ecl; CME-seg). Se trata en su mayoría de tierras de segunda, para trigo, enclavadas al norte del cº de la Aceña, entre el Prado de Martibáñez y Los Cerezos. Correspondencias toponímicas e interpretación: No necesariamente es metafórico (terreno de color de ceniza) sino que puede y suele ser literal (lugar con alto contenido en ceniza, por razones arqueológicas). Sanz Alonso menciona un topn. Cenizal (p. 160) en Santovenia (Valladolid): "hubo una fábrica de cerámica tosca, usada ya por los romanos". Durante la excavación de una zona denominada El Cenizal se constató la existencia de un yacimiento vacceo (Escudero Navarro, 1995). Análogamente, Morala (1989) describe en la toponimía de Los Oteros, León, un lugar llamado Los Ceniceros (p. 143) ‘lugar abundante en ceniza’, adscribiéndole valor arqueológico: "parece posible que en este lugar existiera algún tipo de horno del que procedería la gran cantidad de ceniza aquí acumulada". Angoso García (1985) describe el asentamiento rural romano de El Cenizal (Sanmorales, Sca.) y señala la presencia en el suelo de grandes manchas de color gris-ceniza, que cabe interpretar como huella arqueológica del citado yacimiento. En el concejo de Llanera, Asturias, hay una aldea llamada Cenizal. Compárense El Cenicero (Cañizal; MTN 426-II); idéntico topn. en Aldeatejada (MTN 478-III). El topn. y apellido Cisneros en Burgos es interpretado como derivado de Ceniceros por Gonzalo Martínez Díaz. "Muy documentado en los diplomas de Sahagún, desde el siglo Xl, con los nombres o grafías de Cinisarios, Ciniseros... En la colección diplomática de Fernando lll, año 1221, aparece Castroçisneros y también Castrum Cisneros en 1229. En la etimología del latín medieval está cinisa, ‘ceniza’ que deriva del latín clasico cinis -eris." Nieto Ballester (1997) recoge también los topns. Cenicero (Rioja) y Cenizales (Magallón, Zaragoza). Topns. en Portugal: Cinzas, Cinzeira (DOE); en Cataluña, los abundantes Cendrosa, Cenrosa. El tipo toponímico Montsonís, Montcenís responde a un étimo mons cĭnĭsius ‘monte de color ceniciento’ (OC, voz Montsonís). El que los lugares con acumulación de ceniza sean vestigio de focos de residencia o propiedad queda refrendado en Vizcaya por las llamadas piedras cenizales, situadas en el centro geométrico de los pastos de monte. Cada sel o pastizal quedaba singularizado por una piedra a cuyo alrededor pastaba el ganado: en esa piedra, emblema de la propiedad, se hacía desde tiempo inmemorial fuego. Vid. Leal (1991), quien cita a Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, en su libro de 1736, Máquinas hidráulicas y govierno de árvoles y montes en Vizcaya [5].
La interpretación del multicatedrático castellano Gonzalo Martínez Díaz, que considera el apellido burgalés Cisneros como derivado de Ceniceros, destierra una vieja hipótesis mía que suponía tal derivación del vocablo cisne. Tomando en cuenta que el alfabetismo común es un fenómeno reciente, no dudo que fuese así. A través los años la gente ha modificado la grafía de los nombres por error o ignorancia. Así he leído las formas Ceniseros y Seniseros como variantes de nuestro nombre. Entonces ¿por qué no Cinisarios (forma [¿antigua?] que sería más próxima a la voz latina Cinissariam), Ciniseros, Cisneros, Ceniseros, o Seniseros? Admito que no he estudiado todas las obras dedicadas a este tema y este estudio irá cambiando según vaya recopilando datos más fiables.

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