domingo, 14 de junio de 2009

Tras La Ceniza Ancestral En La Rioja


Un artículo de  Esteban Fco. Ceniceros R. del 24 de enero del 2009 en Hamburgo, Alemania.

Introducción



Tras los años he mantenido un asiduo interés en las raíces de este nombre que denomina el linaje paterno de mis antepasados. Fue mi padre D. Francisco Ceniceros Pérez, natural de la villa de Nadadores del estado norteño de Coahuila en México, de quien heredé la ambición por averiguar el orígen de las cosas. Y este interés ha aumentado más a través los años aunque sea sólo por la insólita etimología que nos ofrece nuestro nombre: Ceniceros. En cuantas ocasiónes, sea en las Californias o en Alemania tal vez, no nos hemos encontrado en una fiesta interesante con un público quasi culto, y tras contestar la pregunta por nuestro apellido, no nos han fatigado con el espabilado comentario, “¿Ceniceros, oh, that means ashtray, right?” (o en alemán “Ceniceros, das heißt doch Aschenbecher, oder?). Y es que hay muchos extranjeros que ya hablan bien nuestro idioma.  En el norte de Baja California, de donde proviene mi familia, a pocos les sonará raro este nombre. Es un fenómeno que nos plaga posiblemente ya desde nuestra infancia sobretodo a los Ceniceros del otro lado de la frontera. A todos ustedes que se sienten bien entendidos por esta anécdota, a ustedes vale este artículo.

Breve Descripción de la Categoría del Nombre

Para comenzar, Ceniceros es nombre hispano toponímico no muy común como apellido y derivado de una voz latina que denomina la pequeña ciudad riojana de Cenicero. En cuanto a su frecuencia, no figura en cantidad con los hispanísimos apellidos como Martínez, González, Rodríguez, o Fernández, nombres hispanos supuestamente de orígen visigodo.

Tipos de Nombres

Se dice que el uso del apellido surgió en Roma en las clases altas para distinguir a las personas y diferenciarlas de otras. Se usaban el Praenomen, el nombre propio de la persona, el Nomen Gentilicium, el apelativo del clan, el Cognomen que distinguía el linaje y corresponde a nuestros apellidos; y el Agnomen, un apodo que calificaba a la persona por sus idosincrasias o ciertas particularidades de su fisionomía. Los apellidos han cumplido una funcionalidad lógica. Se trataba de distinguir a personas para identificación propia, arreglar pleitos de herencia, o asegurar la continuidad de ciertos oficios. Cuanto más ilustre el portador de cierto nombre, más la influencia que emitía a los demás. El nombre de pila de una persona también era hereditario, fenómeno bien constatado por la cantidad de Sanchos, Fernandos, y Alfonsos que abundaban en la Península Ibérica. En la Antigüedad y la Edad Media era tradicional que un hijo siguiese las huellas de su padre heredando su oficio. Así a Pedro el hijo de Pedro el carpintero se le terminaba por llamar Pedro Carpintero tal que el aspecto hereditario de los oficios se transfería al nombre de esa ocupación que así se hacía también hereditario. Como los oficios eran hereditarios, la denominación de esos oficios también se hizo hereditaria como nombre. Este tipo de apellido se conoce como apellidos procedentes de oficios, cargos o títulos.

En un principio los apellidos eran común sólo en las clases altas y siendo España una sociedad patriarcal, a los hijos de padres nobles se les decía “hijos de (nombre del padre)” que en el romance ibérico se formaba añadiendo los sufijos -az, ez-, iz, oz, o -uz al nombre del padre. Así a Pedro hijo de Sancho se le llamaba Pedro Sanchez. A éste tipo de apellido se le dice patronímico.


La constumbre de apellidarse con el nombre del lugar de procedencia es muy antigua como es el caso de Thales de Mileto (640 AC) o Demócrito de Abderea (460 AC). Un caso legendario de la historia castellana es Rodrigo Díaz de Vivar: Rodrigo el hijo de Diego de la aldea de Vivar (Burgos). A este tercer tipo de apellido le llamamos toponímico, palabra derivada del griego “topos”, lugar. En esta categoría se distinguen toponímicos menores, nombres que denominan procedencia de algún accidente de la geografía como del Monte, del Río, de la Puente, y topnímicos mayores, aquellos que aluden a procedencia de poblaciones, comarcas, países como de León, de Castilla, de Francia, etc. El nombre Ceniceros cae en esta categoría. Tal fenómeno no conlleva necesariamente nobleza.

De Nobleza


La denominación “de” más el lugar de procedencia en los apellidos no significaba nobleza en todos los casos. Más bien señalaba el lugar de procedencia de la persona. En caso de los grandes nobles no sólo aludía al lugar de su procedencia sino a sus señoríos (reinos, principados, ducados, marquesados, condados, vizcondados, etc.). Guilhem VII coms de Peitius, y IX duc de Aquitània (Guillermo VII conde de Poitiers, y IX duque de Aquitania) no sólo era físicamente de Poitiers (Peitieus), sino a él le pertenecían el condado de Poitiers y el ducado de Aquitania. La nobleza de una persona se determinaba por su proeza en guerra y el tamaño de sus señoríos a causa de esas guerras. Era una cuestión plenamente bélica: el que ganaba por fuerza bruta, física; pero también por cierta astucia que aplicaba.

Lógica Análoga

En el castellano el sufijo –ero adherido a un sustantivo denomina el hacedor o conductor de tal cosa. Así el torero no hace toros sino los maneja o conduce (a lo menos casi siempre). El molinero no necesariamente hace molinos sino los maneja para moler el grano. Pero el panadero y el zapatero si son los hacedores de la cosa que denomina su nombre. Entonces si el torero es el que torea toros, panadero el que hace pan, molinero el que maneja el molino para moler el grano, y cosechero el que recoge la cosecha, ¿por qué ceniceros (o cenicero) ha terminado en nuestros dias por denominar el pequeño traste donde el fumador deposita la ceniza de su tabaco?  Evidentemente se trata aquí de una burlóna vuelta desdichosa del romance ibérico ya que el nombre cenicero (como topónimo) se cita por primiera vez, según mi búsqueda diletante me ha permitido saber, ya en el siglo VIII cuando, claro está, aun no se fumaba el tabaco en la Península Ibérica.

Primera Mención Documentada


La mención a la cual me refiero se encuentra en la Crónica Albeldense y cita la ilustre campaña que llevó a cabo Alfonso I, rey de Asturias, por la ribera del Ebro en 757 (otra fuente habla del año 740) para expulsar a los musulmánes. “En dicho relato se refieren las localidades destruidas: Mirandam (actual Miranda de Ebro), Revendecam (¿Revenga de Campos en Burgos?), Carbonariam (Carbonera en La Rioja?), Abeicam (Ábalos, desde donde cruzó el Ebro), Brunes (podría ser Briones pero no es del todo seguo), Cinissariam (actual Cenicero) y Alesanco” [1].

“La Crónica Albeldense es una fuente histórica narrativa de la antigüedad, de la época hispano-cristiana, escrita probablemente en Oviedo en el penúltimo decenio del siglo IX y conservada en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia” [2]. En realidad se ignora el autor y el lugar de esta obra enciclopédica aunque algunos le adscriben autoría a un monje riojano anónimo debido a sus conocimientos sobre esa comarca. Ramón Menéndez Pidal le asignaba un orígen ovetense mientras Manuel Díaz y Díaz le atribuía un orígen mozárabe. No se sabe del todo pero parece que la modalidad riojana del romance ibérico si tuvo importante influencia sobre esta obra.

Así queda aclarada la situación del nombre Cenicero a lo menos en cuanto a la toponimia peninsular. Es voz hispana derivada del latín Cinissariam. Sin embargo no explica el significado del nombre que seguramente indicaba una función específica en la antigüedad.

Una nota adicional: Los indicios que constatan asentamiento humano en suelo cenicerense predatan la época romana pues “ya estuvo poblado en los milenios tercero ó segundo A. De C., tal como lo han demostrado los restos arqueológicos encontrados en los yacimientos de San Justo, Sanchisnal y las Majadas. Éstos restos corresponden a las culturas celta, íbera y romana“ [3]. 

Menciono este dato no para vincular el nombre Cenicero con yacimientos preromanos, sino para dar idea de la antigüedad de la actividad humana en el municipio de Cenicero. La etimología de nuestro nombre Ceniceros se debe entonces ubicar en el legado de la época romana y en tierras riojanas aunque Cenicero/Ceniceros/Ceniseros/ aparece en otras comarcas de España
.

Cenicero / Ceniceros

Quiero resaltar aquí mi certeza del orígen riojano de nuestro apellido por razónes que delinearé más adelante. La antigua patria de los Ceniceros es la pequeña ciudad en la ribera del Ebro Cenicero o a lo menos su entorno; es decir: la ribera del Ebro y los montes que flanquean la cuenca del Ebro al sur. En esta zona, La Rioja Alta, el Ebro es nutrido por varios arroyos afluentes en cuyas villas /aldeas tradicionalmente han habitado y aun habitan familias que portan nuestro apellido. Hablo de los rios Iregua, Najerilla, y el Oja. De éste último supuestemente deriva el nombre de la zona Rio-Oja>Rioja. 

La ciudad de Cenicero se encuentra en la región vitivinícola de La Rioja Alta que no coincide con divisiones políticas. Son doce las comarcas que forman La Rioja y Cenicero se encuentra en la comarca de Logroño. Parece haber particularidades regionalistas tal que algunos hablan de La Rioja “Media” al referirse a la zona de Cenicero-Logroño (Partido Judicial de Logroño). Tal vez tenga que ver con la organización de las doce comarcas en tres partidos judiciales. El primero, aguas arriba de Cenicero, es el de Haro. El segundo, aguas abajo de Logronõ, es el de Calahorra ya en la zona vitivinícola llamada La Rioja Baja; y el tercero es el de Logroño en medio de las otras dos. A algún harense listo se le habrá ocurrido: “nosotros somos los de arriba, los de Logroño son los del medio, y los de Calahorra son los de abajo”. Da igual, tal vez no fue así. Admito que es sólo una suposición mía.

Actualmente es Logroño, capital de La Rioja, el imán que alberga la mayor cantidad de casas que izan el nombre Ceniceros. Paradójicamente en el municipio de Cenicero, si mis datos aun son actuales, existe hoy sólo una casa de Ceniceros que lleva el nombre en posición materna.

Discrepancia de la s entre Ceniceros (apellido) y Cenicero (topónimo)

Me toca explicar ahora la discrepancia de la s final en Ceniceros contra la ausencia de este consonante en el topónimo ribereño Cenicero (sin s). Como somos minuciosos falta contestar la duda, si nuestro apellido termina en s, y el nombre del lugar de su supuesto orígen la carece, ¿como puede provenir de ahí o por qué la diferencia en la grafía? ¿No podría ser la adición de la s a nuestro topónimo Cenicero, para formar el apellido, un intento (en el Latín corrompido del medievo) de formar el caso genitivo? Por ejemplo un Diego a quien se le decía de Cenicero ¿no se le terminaba por llamar Diego Ceniceros?

La cuna de nuestro nombre no es Ceniceros de Rudrón

Nuestro apellido no proviene de Ceniceros de Rudrón (Burgos). Años atrás en el 1994, estando en la antigua ciudad de Miranda de Ebro (Burgos) para festejar las fiestas de San Juan del Monte (con la cuadrilla de los Barbis para ser más preciso),  aproveché el momento para investigar más a fondo los orígenes de nuestro apellido. Miranda se prestaba bien como punto de partida para tal excursión ya que es zona vecina de La Rioja: región de nuestro interés. El heraldista mirandés Javier Zubizarreta me dibujó un  blasón que se adscribe al nombre Ceniceros y había recomendado ir a una aldea llamada precisamente Ceniceros (grafía idéntica con s final) en el Páramo de La Lora en provincia de Burgos. El pensaba que ahí seguramente encontraría informaciónes sobre este apellido. Se trata de Ceniceros de Rudrón en el Páramo de La Lora en el norte burgalés.

Viaje al Páramo de La Lora


La carretera comarcal BU-V-6222 quedaba atrás y ahora las llantas del pequeño Renault que había alquilado en Miranda rodaban la tierra de un camino de montaña. Había cruzado La Bureba con sus campos de girasoles, el solitario Páramo de Masa, y accedí el Páramo de La Lora por la carretera nacional N-623 de Burgos-Santander. Me era difícil creer que tal camino de tierra me condujera a algún pueblo, pero de repente ante mi se alzó San Andrés de Montearados y yo pensaba que esto era un cuento. Una anciana me explicó el camino a Ceniceros pero tras cruzar una hoz angosta cuyas paredes casi raspaban los lados del coche, llegué a Moradillo del Castillo. Por fin encontré a la villa de Ceniceros que hoy es un despoblado. Sus ruinas yacen sobre un precipicio con vistas a Hoyos del Tozo.

Posible etimología de Ceniceros de Rudrón

He encontrado datos interesantes sobre la etimología de Ceniceros de Rudrón, pero para reiterar, el apellido Ceniceros no es de ahí. Al regresar por la carretera comarcal decidí parar en Sargentes de La Lora, sede de la comarca con menos de 100 habitantes. Encontré a D. Joaquín Cidad Pérez, cura del Páramo que fue la fuente de información que buscaba.

El cura arreglaba la puerta del ayuntamiento cuando lo encontré, pero después en su oficina constató: en ningún tiempo vivieron personas con el nombre Ceniceros en Ceniceros de Rudrón ni en otra villa del Páramo de La Lora. Según un artículo que el mismo había publicado, la aldea de Ceniceros de Rudrón fue fundada en el 1064 y su poblacíon siempre fue menor en número. Sin embargo he descubierto un artículo que revela un aspecto interesante de la etimología de Ceniceros de Rudrón y que cito aquí:

Despoblado totalmente en 1956, abandonado y en ruinas. Situado 9 km al sur de la capital del municipio, Sargentes, en el camino, este pueblo nunca llegó a disponer ni de carretera ni tampoco de luz eléctrica, que comunica San Andrés de Montearados con Hoyos del Tozo. En el Espacio Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, bañado por el río Rudrón, aguas arriba de Moradillo del Castillo y situado sobre un precipicio, al borde de una profunda garganta que se abre hacia dicho río, los 200 m de desnivel dificultaban la recogida de agua, transitando los vecinos por una ladera de increíble pendiente frecuentemente helada.

El nombre proviene de la fabricación de ceniza para blanqueo de ropa y aperos de labranza, aunque también puede provenir de la operación de cerner propia de las labores molineras. Así en el Becerro de la Behetrías figura como Serniceros [4].

Ceniseros de Pinares / Los Ceniceros (León)

Existió otra aldea en la Sierra de Gredos antiguamente llamada Ceniseros (de Pinares) por el río Albreche al oeste de Madrid en provincia de Ávila ya despoblada en el siglo XV.  Juan de Pablo Ayuso reseña que los pueblos de esa región “tienen el denominador común de haber sido poblados en la Edad del Hierro por el pueblo vetón de origén celta. También menciona que la zona fue repoblada por, entre otras etnias, riojanos y burgaleses. El nombre Ceniseros podría haber sido traído ahí por riojanos o burgaleses ya que se dice que los repobladores castellanos provenían del norte de Burgos dónde yacen las ruinas de Ceniceros de Rudron. No se sabe del todo y no nos interesa mucho pues no está relacionada a los orígenes de nuestro apellido. Tambien leí hace tiempo una nota en la red que adscribía al apellido Ceniceros orígenes leoneses. Parece haber (existido?) una villa llamada Los Ceniceros (o ¿Cisneros?) cerca de otra llamada Los Oteros. Más adelante en una cita de un artículo sobre la etimología toponímica del norte de España se explica dicho fenómeno pero dudo que nuestro apellido tenga algo que ver con Los Ceniceros en provincia de León. Es decir – el apellido Ceniceros no tiene conexión alguna con:

-Ceniceros de Rudrón (Burgos)
-Ceniceros de Pinares (Ávila)
-Los Ceniceros (León)

La primera aldea arriba mencionada, fundada por el 1064, fue abandonada completamente en el 1956 y jamás albergó a  personas en su parroquia con nuestro nombre. La segunda fue depoblada ya en el siglo XV. Aun no he podido ubicar a la tercera y no se si aun existe. En ninguna de las tres zonas he podido ubicar a residentes o algún vestigio que indicara a la existencia de vecinos con nuestro apellido.

Tomando en cuenta que ciertas regiones fueron repobladas con burgaleses y riojanos durante la reconquista, y considerando el posible valor genitivo de la s añadida a Cenicero, además el fenómeno que en aquel entonces y aun hoy existe un pueblo Cenicero, pero hubo varias aldeas con el nombre Ceniceros / Ceniseros hoy ya inexistentes, ¿podría ser esto un indicio de que sus pobladores oríginales eran “de Cenicero”?

Los Orígenes Verdaderos

El solar ancestral de los Ceniceros es entonces La Rioja, región limítrofe con provincia de Burgos al noroeste, Álava al norte, y con provincia de Soria al sur del macizo Ibérico. Al noreste tras el río Ebro queda Navarra. Tambien rosa por un tramo corto con Aragón (provincia de Zaragoza). Ahora bien, mi certeza del orígen riojano de nuestro apellido se basa en las siguentes fechas y  es interesante observar que en todas las zonas recién mencionadas aun radican grupos de Ceniceros siendo Logroño la comunidad  mayor.

Un Viaje Para Constatar mi Intuicíon Inicial


En septiembre del 1994 viajé a Cenicero. No recuerdo quien, pero alguien me había recomendado buscar a Cesar Pascual, cronista de la ciudad. Lo encontré trabajando en su huerta y al preguntarle si el apellido Ceniceros proviene de ahí, sin dilación alguna afirmó. En su oficina me mostró actas que documentan la existencia de personas con nuestro apellido a partir del 1527 pero el nombre seguramente predata esa fecha dijo él. Parece que a partir del siglo XV en España las autoridades empezaron a documentar más detalladamente los pleitos y negocios de los vecinos. Efectivamente he diescubierto la mención más antigua de una persona apedillada Ceniceros en El Portal de Archivos Españoles en la red.

Fuente de Datos Históricos

El Portal de Archivos Españoles (PARES) guarda datos adicionales en la red que documentan la existencia de personas con nuestro apellido a partir del 1486 en La Rioja. Se trata aquí de actas que documentan nacimientos, pleitos, y fallecimientos. Sus fuentes son el Archivo General de Simancas, Cancilleria-Registro de Sello de Corte, Archivo de la Corona de Aragón, Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Archivo General de Indias, y otras. Cito algunas sólo como curiosidad y para comprobar que la zona ya estaba habitada con personas que portaban nuestro apellido a fines del siglo XV.

Fecha Creación:
1485-12-09, (Valladolid)  -  
Provisión al corregidor, alcaldes y alguaciles de Ávila, para que no lleven más de un derecho de ciertas querellas que fueron dadas por vecinos del lugar de Cebreros, a causa de su posesión de pacer, rozar, cortar, labrar, etc., en el término que se dice 'Ceniceros'.-Consejo.
Esta no nos concierne. Se trata de una acta de Ceniceros de Pinares (cerca de Cebreros) que documenta un pleito. Como se ve, data del 1485 cuando aun existía la villa. La incluyo sólo para verificar que si existió una puebla llamada Ceniceros (o Ceniseros) en provincia de Ávila. 
Fecha Creación:
1486-06-08, (Valladolid)  -  
Emplazamiento a Diego Sánchez, capellán del conde de Aguilar, y a Pedro Ceniceros, alguacil de Casa y Corte, en razón de la querella presentada por D Pedro de Castilla, abad del monasterio de San Millán, contra el de Santa María de Fitero.
Fecha Creación:
1499-09-10, (Valladolid)  -  
Comisión a los alcaldes de Casa y Corte y Chancillería para que determinen, sobre la acusación que Pedro Ceniceros, alguacil, hizo contra ciertos vecinos de Ceniceros que le quisieron matar. 
Fecha Creación:
1499-09-18, (Valladolid)  -  
Sobrecarta para que Juan de Ceníceros, abad del monasterio de Santa María de Herrera, en la diócesis de Calahorra, remita a los reyes el pleito que trata con el monasterio de San Pedro de Gumiel, de la diócesis de Osma, sobre términos, y para que no se entrometa. A petición de los vecinos de Baños.
Fecha Creación:
1499-09-18, (Valladolid)  -  
Que Juan de Ceniceros, alcalde mayor del almirante de Castilla, guarde y cumpla las ordenanzas y las leyes que sobre delitos de la moneda se cometen y que castigue a Diego Fernández y un criado suyo que cercenaron varios reales.
Observaciones sobre Otras Fechas Inicial:
Primera mitad del siglo XVI
Juro a favor de Pedro González Guerrero de 45.000 maravedís.
Incluye cláusula del testamento que Juan Martínez Guerrero otorgó nombrando como heredero a Pedro González de Ceniceros de Mendoza (debe ser "de Ceniceros y Mendoza").
Incluye también información hecha por Francisco Mejía y doña Jinesa Guerrero en justificación de cómo la referida es hija de Pedro González.
Fecha Creación:
1513  -  1516
Pleito de Sancho de Ceniceros, de Valladolid
Alonso de San Pedro, de Logroño (La Rioja)
Sobre Petición de Sancho de Ceniceros, alguacil, en nombre de la cámara y fisco real para que se entregue la herencia de Pedro de Yanguas, clérigo fallecido sin sucesión. A lo que se negaba Alonso de San Pedro alegando que aquel tenía heredero.
Fecha Formación:
1600 - 
Registro de ida del navío 'San Cristóbal', maestre Fernando de Ceniceros, que salió de Bonanza, con la flota del general Pedro de Escobar Melgarejo, veinticuatro de Sevilla, para Nueva España.
Fecha Formación:
1603 - 1604
Autos sobre los bienes de Fernando de Ceniceros, artillero de la nao Capitana de la flota de 1603, al mando del General Don Francisco de la Torre y Portugal, y natural de la villa de Entrena, en la Rioja. Murió ab intestato en Portobelo, hereda su madre Catalina de Ceniceros. Años de 1603 al 1604
Fecha Formación:
1627 - 
Pruebas para la concesión del Título de Caballero de la Orden de Santiago de Diego Ceniceros, natural de Navarrete.
Índices de Descripción:
Álava (provincia)
Caballeros de la Orden de Santiago
Ceniceros, Diego
Navarrete (Álava)
Orden de Santiago
Fecha Creación:
1632-06-11  -  1633-02-03
Consulta sobre los seiscientos ducados de ayuda de costa señalados a cada uno de los tres oficiales mayores de Estado en expedientes de la Corona de Aragón. Al secretario Jerónimo de la Torre se le pagaron en el reino de Nápoles, a Pedro Villanueva de lo abonado por Jusepe Molins por un título de ciudadano honrado de Barcelona y por Jaime Compte por uno de burgués de Perpignan, y a Sancho de Ceniceros de lo abonado por Machi Florenza por un título de ciudadano honrado de Barcelona.
Fecha Creación:
1633-07-11  -  
Consulta sobre la merced de un título de ciudadano honrado de Barcelona a favor de Magín Florensa, mediante el pago de cuatro mil reales a Sancho de Ceniceros en parte de la ayuda de costa que se le ha señalado para la jornada de Cataluña.
Fecha Creación:
1757  -  1758
Pleito de Alejandro Ceniceros Díez de Isla, de Nalda (La Rioja)
Concejo, justicia y regimiento de Nalda (La Rioja) Sobre Prohibición de vender una cuba de vino por ser de mala calidad.

He citado estos documentos sólo para poner en claro que la zona de nuestro interés estuvo habitada por personas llamadas Ceniceros ya en el siglo XV. Destaca un tal Sancho de Ceniceros, natural de la localidad alavesa Navarrete, cuyo linaje parece haber tenido cierta importancia. Un Fernando de Ceniceros, maestre, emigró a la Nueva España dónde murió sin testamento.

La Etimología Toponímica Suele Ser Literal y No Sólo Metafórica


Me gustaría añadir algo en cuanto a la etimología. Siguiendo la analogía de toro/torero, pan/panadero, cosecha/cosechero (etc.), ¿por qué cenicero o ceniceros no podría ser, en la antigüedad por lo menos, el que hacía ceniza o el lugar donde se produce ceniza como fuese el caso de un alfar en el cual se fabricaban productos de barro. Esta industria está bien documentada en la antigüedad y felizmente he encontrado un artículo que en breve trata este caso en la toponímia de España septentrional. Es una cita larga pero creo que ilumina más el origen antiguo del topónimo riojano que dió principio a nuestro apellido.
Cenicienta, La: Formas documentales y localización: La Cinecienta (AC29). Cenicienta (Coca, 174). Se recuerda como un paraje entre la carretera de Zamora y el cº que, desde Valdoñegas de Arriba, subía al monte de Huelmos.
Es aplicable a este topn. lo reseñado con respecto a El Cenizal.

Cenizal, El: Formas documentales y localización: Zenizal, El (Coca, 89; CME-ecl; CME-seg). Se trata en su mayoría de tierras de segunda, para trigo, enclavadas al norte del cº de la Aceña, entre el Prado de Martibáñez y Los Cerezos. Correspondencias toponímicas e interpretación: No necesariamente es metafórico (terreno de color de ceniza) sino que puede y suele ser literal (lugar con alto contenido en ceniza, por razones arqueológicas). Sanz Alonso menciona un topn. Cenizal (p. 160) en Santovenia (Valladolid): "hubo una fábrica de cerámica tosca, usada ya por los romanos". Durante la excavación de una zona denominada El Cenizal se constató la existencia de un yacimiento vacceo (Escudero Navarro, 1995). Análogamente, Morala (1989) describe en la toponimía de Los Oteros, León, un lugar llamado Los Ceniceros (p. 143) ‘lugar abundante en ceniza’, adscribiéndole valor arqueológico: "parece posible que en este lugar existiera algún tipo de horno del que procedería la gran cantidad de ceniza aquí acumulada". Angoso García (1985) describe el asentamiento rural romano de El Cenizal (Sanmorales, Sca.) y señala la presencia en el suelo de grandes manchas de color gris-ceniza, que cabe interpretar como huella arqueológica del citado yacimiento. En el concejo de Llanera, Asturias, hay una aldea llamada Cenizal. Compárense El Cenicero (Cañizal; MTN 426-II); idéntico topn. en Aldeatejada (MTN 478-III). El topn. y apellido Cisneros en Burgos es interpretado como derivado de Ceniceros por Gonzalo Martínez Díaz. "Muy documentado en los diplomas de Sahagún, desde el siglo Xl, con los nombres o grafías de Cinisarios, Ciniseros... En la colección diplomática de Fernando lll, año 1221, aparece Castroçisneros y también Castrum Cisneros en 1229. En la etimología del latín medieval está cinisa, ‘ceniza’ que deriva del latín clasico cinis -eris." Nieto Ballester (1997) recoge también los topns. Cenicero (Rioja) y Cenizales (Magallón, Zaragoza). Topns. en Portugal: Cinzas, Cinzeira (DOE); en Cataluña, los abundantes Cendrosa, Cenrosa. El tipo toponímico Montsonís, Montcenís responde a un étimo mons cĭnĭsius ‘monte de color ceniciento’ (OC, voz Montsonís). El que los lugares con acumulación de ceniza sean vestigio de focos de residencia o propiedad queda refrendado en Vizcaya por las llamadas piedras cenizales, situadas en el centro geométrico de los pastos de monte. Cada sel o pastizal quedaba singularizado por una piedra a cuyo alrededor pastaba el ganado: en esa piedra, emblema de la propiedad, se hacía desde tiempo inmemorial fuego. Vid. Leal (1991), quien cita a Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, en su libro de 1736, Máquinas hidráulicas y govierno de árvoles y montes en Vizcaya [5].

La interpretación del multicatedrático castellano Gonzalo Martínez Díaz, que considera  el apellido burgalés Cisneros como derivado de Ceniceros, destierra una vieja hipótesis mía que suponía tal derivación del vocablo cisne. Tomando en cuenta que el alfabetismo común es un fenómeno reciente, no dudo que fuese así. A través los años la gente ha modificado la grafía de los nombres por error o ignorancia. Así he leído las formas Ceniseros y Seniseros como variantes de nuestro nombre. Entonces ¿por qué no Cinisarios (forma [¿antigua?] que sería más próxima a la voz latina Cinissariam), Ciniseros, Cisneros, Ceniseros, o Seniseros? Admito que no he estudiado todas las obras dedicadas a este tema y este estudio irá cambiando según vaya recopilando datos más fiables.

Historias Sobre los Orígenes del Topónimo Cenicero en La Rioja


En la actualidad hay dos versiónes populares que explican la etimología del topónimo Cenicero. La primera versión, la de las cenizas dejadas por los pastores en la ribera, ya me la había contado Fermín Etxebarria, un cenicerense que entrevisté en mi excursion por La Rioja del 1994. En aquel entonces me contaba que “allá arriba en Ventosa hay familias Ceniceros; de allá vienen”, hecho que constaté recién. Hay seis casas en Ventosa con el nombre Ceniceros: tres paternos, tres maternos.

Una de las curiosidades acerca de esta localidad es la etimología de Cenicero. La versión popular hace referencia a que los pastores se reunían allí y como dejaban las cenizas se designo Cenicero. La alternativa científica traduce la antigua denominación Cinisaria por cenizales, que era donde se elaboraba el carbón [6].

No obstante, no podemos descartar del todo la teoría que atribuye el origen del topónimo a la posible existencia de una antiguo alfar u horno en el recinto de lo que hoy comprende el municipio de Cenicero. Me parece plausible sobre todo considerando que Cinissariam fue pueblo romano, hecho constatado por la arqueología de la región.